Una facultad de mucha libertad pero no de expresión
La Facultad de Periodismo de la UNLP, es una de las
facultades universitarias más famosas a
nivel latinoamericano no solo por su trayectoria, sino por el impacto social
que esta tuvo en los años 70’s en la dictadura cívico-militar en Argentina. En
2007 se inauguró la sede oficial de la facultad gracias la ayuda de la
presidencia de la nación. En 2013 se realizo una sesión del consejo directivo
de la facultad en donde se decidió que el nombre del edificio seria “Edificio
Presidente Néstor Kirchner” y esto tuvo sus consecuencias. Según el diario La
Nación, en el acto de apertura de las instalaciones varios estudiantes y
personas opositoras al partido al que representaba el fallecido presidente,
dieron a conocer sus quejas de que el nombre no era adecuado a la pluralidad de
pensamientos que ocupa la institución y este debate termino en violencia verbal
y física.
A comienzos de este año, la decana de la facultad
Florencia Saintout se vio envuelta en polémicas por la destitución de docentes
de cátedras que, según la pagina de noticias digital Plaza de Mayo, no estaban
alineados al partido que pertenece la decana y docente de la facultad. Ahora
bien, esto no solo es en la parte administrativa del edificio sino también en
la vida estudiantil de la facultad. El gremio que representa a la comunidad estudiantil
está liderado por la agrupación Rodolfo Walsh que, por su indiscutible apoyo al
gobierno de turno, ha tenido que enfrentarse a todo tipo de problemas con la
conducción que realizan ya que las diferentes agrupaciones que cubren los
pasillos del edificio se oponen de maneras tanto pacificas como violentas a las
decisiones que toma ‘La Walsh’, como se les llama comúnmente, con respecto a la
utilización de su liderazgo.
Muchos de los estudiantes que se manifiestan como de
no pertenencia a ninguna fuerza o pensamiento político han tenido problemas en
sus clases diarias en la facultad ya que al momento de querer decir su opinión
acerca de la situación política que vive el país o la facultad, son reprimidos
con otras opiniones en contra y criticando su pensamiento, y no solo
estudiantes sino también muchos aseguran que los mismos docentes juzgan la
opinión de los estudiantes y terminan en discusiones no agradables.
La libertad de expresión se define a sí misma, es la
libre difusión de ideas y en una facultad que según su misión es esa, la
libertad de expresarse se somete a la represión.