domingo, 13 de octubre de 2013

Una facultad de mucha libertad pero no de expresión

La Facultad de Periodismo de la UNLP, es una de las facultades universitarias  más famosas a nivel latinoamericano no solo por su trayectoria, sino por el impacto social que esta tuvo en los años 70’s en la dictadura cívico-militar en Argentina. En 2007 se inauguró la sede oficial de la facultad gracias la ayuda de la presidencia de la nación. En 2013 se realizo una sesión del consejo directivo de la facultad en donde se decidió que el nombre del edificio seria “Edificio Presidente Néstor Kirchner” y esto tuvo sus consecuencias. Según el diario La Nación, en el acto de apertura de las instalaciones varios estudiantes y personas opositoras al partido al que representaba el fallecido presidente, dieron a conocer sus quejas de que el nombre no era adecuado a la pluralidad de pensamientos que ocupa la institución y este debate termino en violencia verbal y física.

A comienzos de este año, la decana de la facultad Florencia Saintout se vio envuelta en polémicas por la destitución de docentes de cátedras que, según la pagina de noticias digital Plaza de Mayo, no estaban alineados al partido que pertenece la decana y docente de la facultad. Ahora bien, esto no solo es en la parte administrativa del edificio sino también en la vida estudiantil de la facultad. El gremio que representa a la comunidad estudiantil está liderado por la agrupación Rodolfo Walsh que, por su indiscutible apoyo al gobierno de turno, ha tenido que enfrentarse a todo tipo de problemas con la conducción que realizan ya que las diferentes agrupaciones que cubren los pasillos del edificio se oponen de maneras tanto pacificas como violentas a las decisiones que toma ‘La Walsh’, como se les llama comúnmente, con respecto a la utilización de su liderazgo.

Muchos de los estudiantes que se manifiestan como de no pertenencia a ninguna fuerza o pensamiento político han tenido problemas en sus clases diarias en la facultad ya que al momento de querer decir su opinión acerca de la situación política que vive el país o la facultad, son reprimidos con otras opiniones en contra y criticando su pensamiento, y no solo estudiantes sino también muchos aseguran que los mismos docentes juzgan la opinión de los estudiantes y terminan en discusiones no agradables.

La libertad de expresión se define a sí misma, es la libre difusión de ideas y en una facultad que según su misión es esa, la libertad de expresarse se somete a la represión.